


En el corazón de una vivienda familiar situada entre naranjos, olivos y palmeras en el campo de Elche, la interiorista María Rubio firma un proyecto de reforma que logra armonizar el respeto por lo existente con las necesidades del presente. Uno de los espacios clave ha sido el baño principal, que además de ser el más privado de la casa, debía cumplir una función adicional: convertirse también en el baño de cortesía para las visitas.

Sin modificar su distribución ni reemplazar los sanitarios originales, el baño ha sido transformado mediante una intervención inteligente que prioriza la estética, el orden y la durabilidad. Se incorporó un armario que permite ocultar cosméticos y objetos personales, optimizando el almacenaje sin saturar visualmente el espacio.


Uno de los elementos que marca la diferencia es la cuidada elección de revestimientos. La combinación de un mural decorativo con panelado y molduras de Orac, lacados e impermeabilizados en blanco, otorga profundidad, estructura y personalidad a las paredes. Esta solución no solo enmarca visualmente el conjunto y potencia la sensación de amplitud, sino que también oculta los antiguos azulejos, aportando continuidad y frescura al nuevo diseño.

Los productos de Orac demuestran una vez más su versatilidad, siendo perfectamente aptos para zonas húmedas como baños. Más allá de lo funcional, el diseño se convierte aquí en una experiencia envolvente, estética y duradera.
Con esta intervención, el baño deja de ser un espacio secundario para convertirse en un lugar que representa el carácter de todo el proyecto: acogedor, sereno y adaptado a las nuevas formas de habitar el hogar.
Interiorismo: @mariarubiointeriorismo
Constructora: @grupovermell